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Alcoholismo
femenino nuevo reto social
TESIS
Palabras claves: mujer alcohólica, eventos vitales, patrones
de aprendizaje, hogares disfuncionales y vulnerabilidad psicosocial.
Se valora la
características del alcoholismo femenino como una problemática
que irrumpe a partir de la década del 70, fenómeno
que se inicia con la modificación en los roles de la mujer,
que abandona la vida hogareña para vivir de un modo mucho
mas intenso integrada a la vida social, influye en esa realidad
los medios publicitarios, los diferentes cargos laborales que la
mujer pasa a desempeñar y como elemento fundamental aquellos
relacionados con los conflictos psicológicos, el papel que
juegan los patrones de aprendizaje y la mayor vulnerabilidad psicosocial
presentado en las mismas las que a su vez son factores potencializadoras
de este hecho.
Hoy en día
en muchas partes del mundo, el alcoholismo es un problema extenso
e inquietante, los rápidos cambios acaecidos en la estructura
de la sociedad, ha hecho que en países de Africa y Asia,
se perdieran gran parte de los antiguos controles sociales o religiosos
existentes sobre el consumo del alcohol, mientras que en los países
occidentales, la bonanza en que se vieron envueltos muchos de ellos
a partir de la post-guerra ha dado origen a una sociedad de consumo,
la que a su vez ha generado, entre muchas otras demandas, la de
consumir mayor cantidad de bebidas alcohólicas, todo esto
ha dado como resultado que cerca del 70% de la población
mundial consuma dichas bebidas en diferentes proporciones y que
de ellas el 10% aproximadamente se convertirán en alcohólicos
en el curso de sus vidas.
En la actualidad
el alcoholismo es considerado un fenómeno universal que constituye
uno de los primeros problemas de la salud pública en la mayoría
de los países del mundo, siendo catalogado como el tercer
problema sanitario de gravedad, precedido solamente por las enfermedades
neoplásicas y los procesos cardiovasculares.
En los últimos
años se ha producido un notable crecimiento en la producción
de bebidas y un aumento considerable en el contenido alcohólico
de las mismas, por otra parte su consumo por habitantes crece en
forma acelerada en muchas partes del mundo, en Alemania se ha triplicado
el consumo de cervezas, España y Gran Bretaña han
cuadriplicado la ingestión de vinos y el consumo de bebidas
espirituosas en países como Italia y Dinamarca ha crecido
en más de tres veces al presentado diez años atrás
apareciendo en los últimos tiempos un nuevo fenómeno,
dado por la expansión de su consumo a otros grupos poblacionales
no afectados anteriormente, como son los adolescentes, las mujeres
y los ancianos.
Los factores
económicos, sociales y culturales juegan un papel causal
importante modelando las características del fenómeno
en diferentes regiones y grupos humanos . Por ello es importante
tener en cuenta que cuando las actitudes de la comunidad ante la
embriaguez son permisivas y el alcohol es de fácil adquisición,
la proporción de personas que lo ingieren en exceso se incrementan
al igual que sus resultados adversos, de tal manera que se evidencia
una estrecha relación entre la disponibilidad del alcohol,
la cantidad que globalmente consume la población y la tasa
de problemas médicos, familiares y sociales que ocasiona.
Existe un grupo
factores que inciden en su desarrollo, algunos de ellos considerados
de riesgo porque facilitan el consumo del alcohol y otros identificados
como de protección, que de manera contraria son capaces de
disminuir la magnitud de su consumo. Estos factores pueden actuar
como mediadores en el grado de vulnerabilidad biológica del
sujeto como son las condiciones genéticas, constitucionales,
edad, sexo y otros, así como en el grado de vulnerabilidad
psicosocial donde se incluye el desarrollo de la personalidad, los
conflictos intra-psíquicos, distintos tipos de aprendizajes
y otros factores familiares, culturales, ocupacionales, económicos
etc.
Esta era moderna
lleva aparejado un consumo creciente de todo tipo de droga y cada
día mas personas beben, buscando en sus efectos eliminar
la ansiedad y la fatiga ocasionada por el trabajo, aliviar las penas
consecutivas a pérdidas materiales y morales o esperando
encontrar el valor necesario para enfrentar sus frustraciones y
debilidades, es la drogodependencia número uno en el mundo
y es en sí, la única substancia sedativa y dependígena
institucionalizada, que la sociedad absorbe y maneja con toda libertad
.
Es importante
conocer que mas del 50% de los alcohólicos tienen edades
que oscilan entre los 15 y 28 años de edad y el 65% de los
mismos están en edad productiva. La conducta de estos enfermos
neurotiza como promedio a cinco personas con las que conviven, en
las que se incluyen padres, hermanos, hijos y cónyuges y
el 80 % de los divorcios tienen su origen en el alcoholismo.
El 75 % de los
estudiante de nivel superior consumen bebidas alcohólicas
y mas de 75,000 adolescentes se agregan anualmente a las primeras
etapas de la enfermedad.
La tasa de mortalidad
en los alcohólicos es 2.5 veces superior a la tasa normal,
las muertes por accidente son siete veces mas altas, el suicidio
es también 2.5 veces superior que en la población
normal y cerca del 20 % de los ingresados en los hospitales generales
son alcohólicos.
Dentro de este
contexto, las últimas décadas han sido testigos de
importantes cambios en la vida social de la mujer, en la familia
se escenificaron las primeras modificaciones del rol femenino, cuando
millones de ellas fueron lanzadas al mercado del trabajo y pasaron
del interior de sus hogares a vivir
de un modo muy intenso puertas afuera. Comenzaron a debatir temas
que durante siglos habían sido celosamente silenciados: la
maternidad, el sexo, su
lugar dentro de la pareja, su rol en la familia etc....de tal manera
que aquellos papeles asignados desde antiguo fueron rápidamente
modificados, sobre los cuales han ido operando otros factores sociales,
destacándose entre ellos la inducción publicitaria
que desde los finales de la década del 70 deja de resaltar
el carácter virilizante del alcohol para ganarse las voluntades
femeninas y enfatiza su carácter relacional con festejos,
reencuentros familiares, eventos sociales etc.... comenzando a ser
vistos con la óptica de una sociedad que acepta con agrado
que la mujer beba en reuniones y en establecimientos públicos.
Las imágenes transmitidas por los medios de difusión
y cinematográficos aportan a las nuevas generaciones mensajes,
donde el consumo de dichas substancias llega a incorporarse como
si fuera parte inevitable del estilo de vida.
Existe además,
una amplia proliferación de ocupaciones femeninas que comportan
un riesgo elevado de adquirir este hábito tóxico,
como son el periodismo, el arte, la publicidad, el trabajo de representación
y los cargos de responsabilidad directivas y administrativas que
van asociados a un fuerte nivel de estrés y todas aquellas
actividades propias de la producción, manipulación
y expendio de bebidas alcohólicas, que son fuente importante
de numerosas plazas laborales .
Existen múltiples
mecanismos psicológicos facilitadores del proceso de alcoholización,
los que presentan formas de instalación diferentes y pronósticos
variados, las reacciones ante determinados acontecimientos vitales,
el estrés que condiciona la vida moderna y los desajustes
de su propia imagen, son algunos de los factores que muchas veces
llevan a la mujer a consumir alcohol, la pérdida de la fertilidad
en el período climatérico, la separación de
los hijos, que crecen y abandonan el hogar, la ruptura de la pareja
por divorcio o separación son potencializadoras de este fenómeno.
De igual modo
las tensiones vividas en sus roles de madre, esposa, ama de casa
y los sentimientos de inadaptación a estos roles, corren
parejas con la insatisfacción de las expectativas personales,
tanto en el hogar como en la actividad profesional, considerándose
que estos elementos están íntimamente asociados a
su proceso de alcoholización.
Durante períodos
prolongados la mujer bebe en solitario, por esta razón es
breve el lapso que media entre los aparentes " primeros problemas
" con el alcohol y las graves manifestaciones de dependencia
física que se hacen evidentes, apareciendo estas manifestaciones
mas intensas sobre los 25 años de edad, decrece hacia la
tercera década para volver a incrementarse severamente entre
los 49 y 50 años de edad. Se acentúan además
otros problema derivados de esa conducta, tales como los accidentes,
detenciones por embriaguez, los severos daños de la salud
y los graves conflictos en el seno del hogar.
Según
el Profesor Alonso Fernández la relación de alcoholismo
entre hombre-mujer que años atrás se comportaba en
una proporción de 7-1 se ha modificado en la actualidad,
si bien hay países como Suecia con una relación de
20 hombres por una mujer, Italia con 17 / 1 y Suiza con 13 / 1 hay
otros donde esta diferencia no es tan marcada, tal es el caso de
Canadá y Francia con una relación de 5 / 1, España
con 4 / 1 e Inglaterra con 3 / 1, cifras que tienden a igualarse
cada vez mas.
Para la mayoría
de los investigadores el alcoholismo en la mujer está marcadamente
relacionado con una historia familiar de abuso de alcohol, encontrándose
en estudios realizados una alta prevalencia de alcoholismo paterno
que puede alcanzar hasta un 60%, considerándose a partir
de estos elementos que los mecanismos genéticos y los patrones
familiares de interacción, reforzarían mutuamente
la transmisión intergeneracional del alcoholismo lo que unido
a la visión de otros investigadores en cuanto al papel que
desempeñan los factores psicológicos como elementos
causales importantes, daría una imagen mucho más amplia.
En la caracterización
de la mujer alcohólica se señalan antecedentes de
trastornos psicopatológicos diversos, el consumo excesivo
a partir de un evento vital importante, la tendencia al consumo
de otras drogas y en particular al abuso de psicofármacos,
el establecimiento de relaciones de pareja con alcohólicos,
un proceso de alcoholización extremadamente rápido
y la aparición temprana de complicaciones neuropsiquiátricas,
entre ellas polineuritis múltiples, hepatopatias, psicosis
y demencia alcohólica.
Independientemente
de los estudios biológicos y genéticos el interés
de la mayoría de los autores se centra en la actualidad en
la llamada " herencia psicológica " para hijos
de padres alcohólicos al producir imitación o rechazo
de los patrones paternos favoreciendo así su propio alcoholismo,
el casamiento con una pareja alcohólica o por formación
reactiva, hacia una conducta de total abstinencia.
Los estudios
psicológicos realizados a mujeres alcohólicas en distintas
latitudes reflejan la existencia de un grado significativamente
alto de depresión, pobreza en su autoestima, afectación
en su autocontrol con irritabilidad mantenida, sentimientos de minusvalía,
actos agresivos y relaciones interpersonales violentas propios de
la personalidad bordeline. Falta de concordancia entre su imagen
real y la ideal por lo que realiza reformulaciones continuas de
esa imagen que es generadora de sentimientos de malestar. Los trastornos
de personalidad, las disritmias, los trastornos por ansiedad y la
depresión mayor aparecen como los diagnósticos de
comorbilidad mas frecuentemente asociados
Por otra parte
Vangluss y colaboradores describen a las madres de estas mujeres
como duras y distantes, con padres insuficientes y ausentes, con
inestabilidad familiar, distrés económico y una marcada
de privación afectiva infantil generalmente asociada a la
pérdida de un progenitor ya sea por divorcio, separación
o muerte.
En la mujer
alcohólica aumenta el riesgo de sufrir abortos espontáneos
y de alumbrar hijos gravemente enfermos. Un número importante
de niños nacidos bajo la influencia del alcohol presentarán
daños irreversibles en su sistema nervioso central caracterizados
por microcefalia, defectos cardiacos, anomalías faciales,
del tronco y las extremidades, así como grados variables
de retraso mental.
La familia es
necesaria al niño para perfeccionar su identidad y personalidad,
sin embargo estos hogares son por lo general carentes de estímulos,
con descuidos para garantizar las necesidades de alimentación,
ropa, atención escolar etc... las discusiones que se producen
frecuentemente entre los padres son presenciados por los hijos,
constituyendo esto un factor psicopatológico importante en
el desarrollo del menor, tanto a nivel cognitivo como afectivo,
en el proceso de socialización y de otras funciones relacionadas
con el aprendizaje.
Existen situaciones
violentas, que llevan frecuentemente al maltrato físico,
el temor y el rechazo constituyen las actitudes más frecuentemente
desarrolladas hacia la madre alcohólica. Los hijos adolescentes
se apresuran a convertirse en adultos, algunos asumiendo tempranamente
el rol de la madre, con el cuidado de los más pequeños
y otros presentando posturas similares, como patrones de aprendizaje.
El estudio del
alcoholismo femenino es una pauta a seguir para las próximas
décadas y el mismo interesa por varias razones, en primer
lugar porque a pesar del claro incremento es menos conocido y más
marginal que en el hombre, en segundo porque no se incluyen mujeres
en los estudios de seguimiento y en tercer lugar por la escasa literatura
sobre este particular.
Existen razones
para plantear que hay diferencias entre hombres y mujeres alcohólicos,
dadas no sólo por la mayor vulnerabilidad de la mujer respecto
a los efectos biológicos perniciosos del alcohol, sino también
por las graves complicaciones sociales en que se sumerge . Ante
esta alternativa se requerirán de otras estrategias para
su atención especifica, este es nuestro próximo reto.
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Prof. Dra. MSc. Alejandra M. Martínez Hurtado
Especialista en Psiquiatría Clínica
Master Psiquiatría Social
magalis@infomed.sld.cu
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