No fumar frente al espejo
Víctor Manuel Niño Rangel

 

  1. Resumen
  2. La concientización
  3. Racionalización
  4. El uso consciente de la fuerza  de voluntad
  5. Epílogo
  6. Conclusión
  7. Bibliografía

RESUMEN:

Como todo divorcio o pérdida, antes ha habido ese proceso de separación, que pasa por una concientización, luego por una racionalización, hasta culminar en  el eje central del método, que es la fuerza de voluntad: ejercer la fuerza de voluntad.
 Con mi experiencia de  divorcio del cigarrillo (fumador por más de 20 años) diseñé el método que expongo en este texto para los interesados.
                                                                                        
LA CONCIENTIZACIÓN

Se debe llegar al punto de decir: "quiero dejar de fumar"; pero como pasa con el amor, dichas palabras iniciales son débiles y no tienen fuerza en la voluntad. Hoy en día  se cree poco en la palabra, además las promesas han dejado de tener "sello de garantía",  por eso, para el espíritu, las palabras deben acompañarse de los hechos. 
Cuando se intenta dejar el cigarrillo, se siente la resistencia, o la tensión del esfuerzo. Percibir esa resistencia (latente en las ganas de fumar), es comenzar a tomar conciencia del elemental hecho de que somos fumadores (sabemos que somos fumadores, pero no lo reconocemos). Los que no quieren dejar de fumar, no necesitan reconocer nada. ¿Cúantas personas se conocen a sí mismas?  Ese conocimiento puede ser difícil, requiere reflexión. Nos miramos al espejo y al momento ya no nos acordamos de nuestra imagen; por eso es que somos tan dados al  hábito del espejo, y sobre todo por el tiempo:  porque todos los días no somos los mismos. Por eso,  nos es difícil dejar de fumar: por el tiempo, porque estamos  metidos tanto en él que queremos todo ya: de inmediato.
Conocernos como fumadores, es también empezar a concientizarnos. Si no quieres dejar el hábito de fumar, no debes fumar frente al espejo.
Ejercicio I
Se comenzará llevando un diario de fumador, dónde se anotará todo lo referente al hábito; cuántos cigarrillos fumas al día; los incidentes en torno a fumar (reclamos, pases de pito, votarlo medio y humeando, etc.). Se consignará también qué tipo de amor se siente por el cigarrillo: nos calma la angustia, la ansiedad; para compañía con otras personas. Las veces que hemos renegado de él, etc. También podemos establecer que fumar es un problema y por ende debemos reflexionar en él: ¿por qué fumo? ¿qué siento al fumar? ¿cómo empecé a fumar ? ¿cuántos cigarrillos fumo al día, al mes , a la semana ? ¿qué pasará si no fumo? ¿cómo tomarán mis amigos la decisión? ¿dónde me gusta fumar?.
Detrás de toda conducta hay una intención: podría ser que fumar lo sustituya, otra intención más saludable. Se debería entonces, buscar otra alternativa.
En una palabra: en el diario consignaremos las contradicciones que tenemos con el hábito de fumar. Tendríamos que tener en cuenta las contradicciones del mundo moderno: nos habituamos a las cosas sin mucha cuestión; muchas veces las personas se vuelven un poco masoquistas y requieren su dosis diaria, que se las puede administrar el tendero o el taxista. Así, con el cigarrillo, podemos tener una relación masoquista; de hecho, sufrirás mientras vas dejando de fumar  y tu flaco amante te saludará, desde el otro lado del tiempo, con una insistente cinta de humo.
Lo importante está, en que en este inicio que durará medianamente un mes, se logre reconocer que somos fumadores y que queremos dejar el cigarrillo; divorciarnos de él. Sin este reconocimiento, no se puede pasar a la siguiente fase. El objetivo del diario es concientizarnos y lograr decirnos: ¡Vamos a divorciarnos del flaco o de la flaca!: es decir, fumaremos frente al espejo.
Cuando ya inicies la lucha cuerpo a cuerpo por el divorcio, el cuerpo desnudo se insinuará y acaso no tendrás más remedio que acostarte con él: ¿flaqueaste? ¿pero quién no cae cuando aprende a caminar? Lo importante es que cuando vuelvas a decir:  ¡Quiero dejar de fumar!, esas palabras ya tengan un peso en tu espíritu.
En este ejercicio ya llevas un mes y nuestro acreedor ya cree que ese ejercicio tiene validez.              
CONCLUSIÓN DE LA CONCIENTIZACIÓN
1-  Llevar un diario de fumador, con el objetivo  principal de lograr un "reconocimiento" de nuestra condición de fumadores. Paso inicial en la concientización para el abandono del hábito, que como todo  abandono, requiere una preparación para atravesar el duelo. En la segunda fase (segundo mes),  la racionalización, ya se debe medir la intensidad de la resistencia, o el tiempo en que se hace más insoportable la abstinencia.
2- Hablar de la experiencia de la Concientización , con amigos y familiares,  y tomar fortaleza del desánimo y los pesimistas ( aquí ,ya empiezas a mirarte en el espejo y ya ves cómo tú fumas ).
3- En la etapa de la Concientización y en el logro del Reconocimiento, también se debe aprender a escuchar el corazón. Se escucha cuando la angustia se va apoderando de nosotros en la abstinencia. Se debe anotar en el diario: el sonido de los latidos, el  sonido del sufrimiento y la desesperación. El momento en el que sucumbimos a la tentación.
4- El día que se diga: ¡Quiero dejar de fumar! y sientas que esas palabras adquieren un peso en tu espíritu, ya puedes presentarte ante el juez para instaurar la demanda de divorcio pésele o no a tu suegra: el "vicio". Ya puedes pasar  a la segunda fase que es la Racionalización.

RACIONALIZACIÓN

En esta fase, ya cuando has reconocido tu hábito y has determinado que quieres dejar el cigarrillo, la racionalización es el "sello de garantía" para dejar de fumar. Ya convencido, y con esas palabras como un peso en el espíritu, puedes pasar a cobrar en el banco de la vida.
La Racionalización es la cristalización de la Concientización; ya puedes fumar frente al  espejo en el camino del abandono.
Con la Racionalización se trazan metas definidas. La primera meta es dejar de fumar por el mayor tiempo posible y medir la resistencia hasta la caída.
RACIONALIZACIÓN - METAS: RESISTENCIA
El concepto esencial de la Racionalización es la resistencia.  Aquí cambias el diario. En este diario mides la resistencia: las caídas y los avances;  el aumento o la disminución del hábito, después de largo tiempo de abstinencia.
En el diario de resistencias se descubre el trabajo de la voluntad y se consolida el trabajo de aprender a escuchar el corazón: sientes la angustia, el desespero, la tensión, y se mira qué otros deseos despiertan. Se tiene que aprender a consentir la angustia de la resistencia, como ante un duelo  por el que se está atravesando.
Al finalizar esta fase,  se debe determinar una resistencia larga: puedes dejar de fumar tres días, aun ante reuniones sociales, y echar mano de un recurso secreto, hasta ahora usado por espías y agentes secretos: es la "sangre fría". Apoderarse de este recurso: tener sangre fría ante la angustia que genera la abstinencia; es la alternativa de cambiar la angustia y la desesperación por la serenidad. Nada de nervios ante la resistencia de varios días. Sentarse y aún caminando, escuchar el corazón.
CONCLUSIÓN DE LA RACIONALIZACIÓN
1- La angustia y la desesperación inundan tu cara ante la abstinencia;  detén la  bola y dirige la patada; tu suegra  el vicio, en este preciso momento te está molestando , porque precisamente vas a dejar de ser su yerno. Respira profundamente y escucha tu corazón, luego has acopio de sangre fría y elige la serenidad y siente cómo la angustia se convierte en un sentimiento tolerable. Luego mira tu objetivo cara a cara, si por un momento descuidas la angustia, le harás el amor a la flaca.
2- Desde el momento en que empieces a dejar de fumar, tu sistema digestivo también dejará de hacerlo. Las relaciones con tu apetito cambiarán. Reflexiona sobre esas relaciones y descubre cómo el cigarrillo cambia el sentido gustativo. Tienes que mantener tu boca fresca y eso lo puedes lograr, prefiriendo la canela: en infusión o masticando trocitos de canela. Las ganas de fumar se incentivan, si no descubres la afección al apetito. En el diario, también debes consignar la voz del estómago.
3- Racionalizar la resistencia y la voz del corazón y el estómago es aprender para el siguiente paso: dejar el cigarrillo. Ya habrá pasado un mes y completas dos meses, luego viene la siguiente fase que es el uso consciente de la fuerza de voluntad.

EL USO CONSCIENTE DE LA FUERZA  DE VOLUNTAD.

En esta fase sentirás un leve temblor al mirarte en el espejo. Ya podrás usar la fuerza de voluntad para dejar de fumar. Ya sabrás que debes inundarte de tiempo para que a su vez éste inunde la desesperación y el inmediatismo. Ya concibes que todo tiene un proceso y que nada pasa de inmediato: es decir, difícilmente hay resultados inmediatos y hay que pagar el precio que exige la voluntad; el trabajo.
En la fase de la voluntad, lo primero que se establece en  el proceso que hemos llevado es el establecimiento de una meta ( aunque el logro de la meta sea relativo en cada persona ).
En esta fase, la meta propuesta está en dejar radicalmente de fumar. La seducción podrá llegar desde el lugar menos esperado, pero tú ya eres consciente del proceso y sabes que en este mundo dominado por el "exsitencialismo"  la fuerza de voluntad es excéntrica. La resistencia que era la semilla de la fuerza de voluntad, y a la que habíamos fortalecido con ejercicio, ahora es la fuerza de voluntad misma: fortalecida como el flaco que agarró fibra, podrás ponerte la meta de dejar de fumar por un mes, así asistas a reuniones sociales: puedes ser un bebedor social y no fumar. A partir de ese mes ya no fumarás más; será parte de tu pasado y tendrás la sangre fría suficiente para afrontar otros inconvenientes.
CONCLUSIÓN DEL USO DE LA FUERZA DE VOLUNTAD.
Cuando un fumador expresa su deseo de dejar el cigarrillo, está expresando su voluntad; así, esta expresión abre una meta: pero esta meta es realizable sólo si se comienza desde un proceso. El uso de la voluntad  es un mecanismo en la sociedad. En la clase media, es la realizacIón social. Ser un profesional o tener un empleo exitoso. Luego, todo se sumerge en una rutina y la pereza nos inunda. El mundo está dominado por el “existencialismo”; todo lo venden por fórmulas y se quieren lograr resultados inmediatos.
Ser conscientes es despertar la voluntad, despejar la rutina y ver claramente que no todo son fórmulas. En últimas, la voluntad es la facultad inherente a todos, y la que nos da la capacidad de decidir y obrar según nuestro albedrío. Pero cuando se opone, los automatismos psicológicos, tenemos que prepararla.

EPÍLOGO

Hacer consciente el trabajo de la voluntad en la vida cotidiana, para permitir conocernos mejor y aplicarlo al logro de nuestras metas.
INICIO DEL PROCESO
NO FUMAR FRENTE AL ESPEJO
PROCESO-META
              I
CONCIENTIZACIÓN-DECISIÓN-REFLEXIÓN
              I
RACIONALIZACIÓN-RESISTENCIA-CRITERIO-TRABAJO
              I
VOLUNTAD-HÁBITO-DISCIPLINA-META

 CONCLUSIÓN

La orientación “existencialista” de la sociedad, nos lleva a considerar “resultados”, no procesos. Por eso, sin darnos cuenta, nos gana el desánimo y la pereza actúa contra la voluntad. Así las cosas, somos presas fáciles de la desesperación y el pesimismo. Es difícil actuar con esperanza, fe y fortaleza: virtudes cardinales.  Porque en fin, la práctica de la voluntad es fortaleza y esperanza. Es decir, requiere tiempo, fuerza y obtener convicción de los resultados: Fe.

BIBLIOGRAFÍA  :

 RENÉ DESCARTES. DISCURSO DEL MÉTODO. EDICIONES FCE.1985
No fumar frente al espejo.Bucaramanga  (Colombia), 2005.

 

Víctor Manuel Niño Rangel
victormanuelnio@yahoo.com.mx
Bucaramanga (Colombia ) 1961.
Literato , escritor. Cuatro libros publicados.

fuente monografias.com


 
   
 
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