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El
ojo
Es
un instrumento que detecta un rango muy amplio de colores a la luz del
día. Así, los rayos del sol se convierten en impulsos
de luz que viajan a través del nervio óptico hacia la
corteza del cerebro. Posteriormente, cuando la parte del cerebro relacionada
con la visión recibe los impulsos, crea las imágenes que
el individuo percibe. Cuando oscurece, los únicos colores que
se perciben son el blanco y el negro.
El globo ocular
El ojo funciona como una cámara fotográfica que tendría
59 dioptrías de potencia, 43 de las cuales corresponderían
a la córnea, 15 al cristalino y el resto al humor vítreo
y acuoso. Sin embargo, para entenderlo bien es necesario conocer sus
partes.
Pupila: Es una abertura que permite que la luz pase al interior del
ojo. La pupila es el hoyo negro que se encuentra dentro del ojo.
Córnea: Es la lente o membrana transparente, que enfoca la luz
en la retina, que actúa como pantalla.
Iris: Se encuentra detrás de la córnea. Es la porción
circular del tejido pigmentado que le da su color al ojo. Si se compara
con una cámara fotográfica, el iris sería el diafragma
de la cámara que permitiría una mayor o menor paso de
luz al interior según las condiciones lumínicas.
Cristalino:
Se encuentra detrás del iris y su función es la de lograr
la acomodación (enfoque preciso). La forma del cristalino se
altera por los músculos ciliares que lo hacen más curvo
en los casos que tenga que enfocar los objetos cercanos y lo achatan
para poder enfocar los objetos distantes.
Cuerpo vítreo: Es la masa transparente que ocupa el espacio entre
el cristalino y la retina. Está compuesto por una sustancia gelatinosa
que mantiene la forma del globo del ojo.
Esclerótica: Es la capa externa fibrosa y de color blanco que
recubre el globo ocular. Tiene como función proteger las estructuras
sensitivas del ojo.
Retina: Se encuentra en la parte posterior del ojo. Funciona como una
pantalla sobre la que la córnea y el cristalino proyectan las
imágenes. La mácula, que se encuentra en el centro de
la retina, es la región que distingue el detalle en el centro
del campo visual.
Coroides: Es la capa de vasos sanguíneos que se encuentra detrás
de la retina y le proporciona el oxígeno y los nutrientes necesarios.
Conjuntina: es la membrana flexible y transparente que forma un sello
sobre el blanco del ojo y continúa hasta la superficie del párpado.
Dentro de la conjuntina se encuentran las glándulas que producen
lágrimas y la mucosidad necesaria para lubricar el ojo.
Nervio óptico y cerebro: Gracias a ellos es posible entender
las imágenes que se ven a través del ojo.
Por otro lado, el globo ocular está protegido por las pestañas,
los párpados y el sistema lagrimal.
Formación
del ojo humano
En
las cuatro primeras semanas de la formación del feto, se forman
las vesículas que darán lugar a los ojos. Posteriormente,
en el segundo mes de embarazo se pueden destacar ya los ojos, aunque
no son más que pequeños huecos en el cráneo.
Durante
el quinto mes se forman las cejas y las pestañas y en el séptimo
el feto ya puede abrir y cerrar los ojos ya que los globos oculares
están perfectamente formados y cumplen sus funciones. Sin embargo,
sólo percibe la luz como un débil resplandor de color
rojizo.
La
formación anatómica del ojo concluye durante el último
mes y el dispositivo visual ya está desarrollado. Sin embargo,
la parte más importante de la retina no acaba su desarrollo hasta
finales del primer año de vida del niño.
Por
otro lado, el iris del recién nacido presenta un color azulado,
aunque éste no será el definitivo.
Fuente:
InfoDir
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