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Estrés,
¿quién tiene tiempo para él?
El estrés es lo que uno nota cuando reacciona a la presión,
sea del mundo exterior sea del interior de uno mismo. El estrés
es una reacción normal de la vida de las personas de cualquier
edad. Está producido por el instinto del organismo de protegerse
de las presiones físicas o emocionales o, en situaciones extremas,
del peligro
El estrés es lo que uno nota cuando reacciona a la presión,
sea del mundo exterior (escuela, trabajo, actividades extraescolares,
familia, amigos), sea del interior de uno mismo (querer hacerlo mejor,
querer conseguir algo). El estrés es una reacción normal
de la vida de las personas de cualquier edad. Está producido
por el instinto del organismo de protegerse de las presiones físicas
o emocionales o, en situaciones extremas, del peligro.
El principal signo de alarma es dejarse llevar. En ocasiones el estrés
puede ser demasiado para controlarlo. Puede conducir a sentimientos
negativos que pueden llegar a la auto-lesión e incluso al suicidio.
Si nota que se está dejando llevar, puede parecer que las cosas
nunca cambiarán. Y la forma de empezar a oponerse a ello es hablar
con alguien. Hablar de los propios sentimientos es el primer paso para
aprender a controlar el estrés y empezar a sentirse mejor.
"Aunque no siempre se puede controlar qué es lo que causa
estrés, sí que se puede controlar la reacción a
ello"
Signos de que uno está estresado
· Sentimientos de depresión, angustia, culpabilidad, cansancio
· Tener dolores de cabeza, de estómago, problemas con
el sueño
· Reír o llorar sin razón alguna
· Culpar a otros por los problemas propios
· Ver solamente el lado negativo de las cosas
· Pensar que las cosas que uno hace para divertirse no son divertidas
o son aburridas
· Evitar a los demás o las propias responsabilidades
Factores que ayudan a enfrentarse al estrés
· Alimentarse de forma equilibrada
· Beber menos cafeína
· Dormir lo suficiente
· Practicar ejercicio de forma periódica
"Es peligroso intentar escapar de los propios problemas utilizando
drogas o alcohol"
El estrés no siempre es malo
El estrés no siempre es malo. De hecho, un poco de estrés
es bueno. La mayoría de nosotros no puede hacer bien todas las
cosas: deporte, música, baile, trabajo, escuela, sin sentir la
presión de la competición. Sin el estrés de alcanzar
la meta, la mayoría de nosotros no sería capaz de terminar
un proyecto o de llegar a trabajar con puntualidad.
Si el estrés es normal, ¿por qué se siente uno
tan mal? Porque con todas las cosas que le pasan a uno, no es difícil
sentirse estresado. Las cosas que uno no puede controlar son a menudo
las más frustrantes. Uno puede sentirse mal simplemente por ponerse
presión sobre uno mismo: sacar buenas notas, tener aspiraciones
en el trabajo. Una reacción común del estrés es
criticarse a uno mismo. Uno puede estar tan abatido que las cosas ya
no parecen ser divertidas y que la vida parece horriblemente preciosa.
Cuando esto ocurre es fácil pensar que uno no puede hacer nada
para cambiar las cosas. Pero, ¡sí que se puede!
"El
estrés no siempre es malo. De hecho, un poco de estrés
es bueno"
Qué no ayuda a controlar el estrés
Existen formas seguras y formas no recomendables para controlar el estrés.
Es peligroso intentar escapar de los propios problemas utilizando drogas
o alcohol. Ambas opciones son tentadoras y los amigos pueden ofrecérselas
a uno. Las drogas y el alcohol pueden parecer respuestas fáciles,
pero no lo son. Controlar el estrés con alcohol y drogas solo
añade nuevos problemas, como la adicción, así como
problemas con la familia y de salud.
"El
principal signo de alarma es dejarse llevar"
¿Cómo se puede controlar el estrés?
Aunque no siempre se puede controlar qué es lo que causa estrés
a cada uno, sí que se puede controlar la reacción a ello.
La forma en que uno siente las cosas es el resultado de la forma en
que uno piensa sobre ellas. Si uno modifica su forma de pensar, se cambia
la forma de sentir. Algunas recomendaciones para controlar el estrés
son las siguientes:
· Hacer una lista de lo que le causa estrés. Piense en
los amigos, la familia, el colegio, el trabajo y las demás actividades.
Acepte que no puede controlarlo todo.
· Tomar el control de todo lo que se pueda. Por ejemplo, si está
trabajando demasiadas horas y su familia se queja, intente dedicarles
más tiempo, no es tan difícil.
· Darse un respiro. Recuerde que uno no puede hacerlo todo bien
siempre. Y no es malo equivocarse de cuando en cuando.
· No obligarse a hacer cosas que no se puede o no se quiere hacer.
Si ya está suficientemente ocupado no se comprometa hacer otras
cosas. Si está cansado no prometa que saldrá con los amigos
de fiesta.
· Hablar con alguien. Hablar con los amigos o la familia puede
ayudar ya que da la oportunidad de expresar los sentimientos. Es cierto
que los problemas familiares o de la vida social pueden ser difíciles
de tratar, pero si cree que no puede hablar con la familia, busque alguien
de fuera de la situación como un consejero, un médico,
etc.
Fuente:
InfoDir
Boletín de Información a Directivos
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