Cómo
tratar a los niños hiperactivos con esencias florales
Hay niños,
especialmente alrededor de los 8 años a los que les es
imposible quedarse quietos. En situaciones que requieren silencio
y atención, se ponen más impacientes aún.
Inquietos,
van de acá para allá, se mueven todo el tiempo como
si quisiesen liberarse de algo. En
la escuela son un terror. Conversan durante la clase, levantan su
mochila y cuando paran por un rato, parecen estar "en la luna".
Una mosca volando desvía su atención. Nunca terminan
los deberes en el plazo correspondiente. En el recreo corren de
un lado al otro sin parar y no dan paz a sus compañeros.
Los
niños que presentan estos comportamientos, es posible que
sufran del Trastorno de Déficit de Atención/Hiperactividad
(TDAH). Algunos especialistas dicen que es un trastorno neurológico
que causa exceso de agitación, impulsividad y falta de atención.
El
niño hiperactivo presenta esos síntomas en todo momento,
tanto en la escuela como en la casa o en una fiesta, lo que hace
que no sea muy bien aceptado socialmente. En la escuela al no prestar
atención suele presentar bajo rendimiento, aunque es muy
inteligente. Difícilmente respeta las reglas ni obedece órdenes.
En
fiestas es aquel niño que agujerea con sus dedos la torta,
abre los regalos del agasajado, le encanta entrometerse en la conversación
de los adultos. ¡Es francamente insoportable! Con el tiempo
no lo invitan más.
El
adulto parece no tener autoridad sobre él. Se suele cuestionar
a los padres diciendo que lo miman o sobreprotegen demasiado.
Pero
de la misma forma que se pone agresivo, en otros momentos es amoroso,
comprensivo y servicial. Las manifestaciones de agresividad, nerviosismo,
intolerancia y falta de comprensión son las formas que este
niño encuentra de llamar la atención de los adultos.
En contrapartida, el comportamiento dulce y cariñoso que
manifiesta enseguida, deja en claro que él no quería
ser de ese modo.
Niños
que viven en un ambiente de mucha exigencia o aquello que reciben
demasiada información, reglas, conceptos o preconceptos pueden
convertirse en hiperactivos.
Cuando
no son tratados, la hiperactividad les trae complicaciones. Un adolescente
que fue hiperactivo en la infancia puede sentirse atraído
por situaciones de peligro y aventura, poniendo en riesgo su vida,
pero no porque se quiera matar, sino porque no presta atención,
lo hace sin darse cuenta. Es el tipo que atraviesa la calle sin
mirar a los lados o que desciende una cuesta en bicicleta sin fijarse
si andan los frenos. Además de eso está más
propenso a involucrarse con drogas, fumar o alcoholizarse.
En
los adultos, la hiperactividad puede traer disturbios emocionales
como depresión, ansiedad y baja tolerancia al estrés,
además de problemas afectivos o de trabajo. El comportamiento
impulsivo acaba comprometiendo el desempeño profesional.
Raramente la persona consigue llegar a horario, no acepta recibir
órdenes y no soporta la idea de estar "encerrado"
todo el día en una oficina por ejemplo.
Este
disturbio afecta al 5% de los niños en edad escolar y en
una proporción de 4 a 9 varones para 1 niña. Como
no se adaptan a reglas impuestas, insistir en fórmulas y
explicaciones no funciona.
A
veces se agrega a su conducta, la costumbre de comerse las uñas
o tener algún tic nervioso. Todo esto no es a propósito.
El disturbio neurológico puede ser hereditario. Los hijos
de padres hiperactivos tienen 8 veces más posibilidades de
presentar hiperactividad.
Este
tipo de niños cuando buscan salir de esta situación
con ayuda psicoterapéutica y con su propio esfuerzo pueden
entrenarse y corregir sus actitudes. De adultos la hiperactividad
se transformará en supereficiencia. Son capaces de desempeñar
muchas actividades, están siempre creando y encontrando soluciones.
Son
rápidos de pensamiento y no tienen nada de tontos. El niño
hiperactivo percibe todos los estímulos externos e internos.
Es normal que atienda a las reglas de la casa y al mismo tiempo
mire televisión, salte y participe de la conversación
de los adultos. Le gusta enfrentar desafíos, resolver problemas
y poner en práctica sus ideas.
Le
es difícil permanecer mucho tiempo concentrado en una misma
cosa o parado en un mismo lugar. Consigue pensar mil cosas al mismo
tiempo. Está aquí, allí y en todos los lugares
al mismo tiempo. Siempre sorprende porque trae una carta en la manga
a fin de mostrarse diferente.
Puede
convertirse en un adulto brillante, si su agilidad física,
mental y espíritu de inventiva son bien orientados.
Ejemplo
de esto son Steven Spielberg, Walt Disney, John Lenon, Thomas Alva
Edison, Albert Einstein, Leonardo da Vinci, Luis Pasteur que fueron
hiperactivos en la infancia. Como una caja de sorpresa, estas personas
están siempre buscando una forma de ser originales. Prefieren
ellas mismas crear y seguir sus propias normas y leyes.
En
realidad buscan ser queridos, comprendidos y aceptados en su forma
de ser. Pero eso no siempre ocurre y se ponen ansiosos, emotivos,
tensos, nerviosos y suelen presentar baja autoestima y gran autocrítica.
¿Cómo
identificar a estos niños?
Difícilmente prestan atención por mucho tiempo en
alguna cosa. Se destacan por tener mil ideas al mismo tiempo y no
conseguir terminar ninguna.
De bebé lloran por demás, se despiertan muchas veces
durante la noche, suelen estar irritados e inquietos siempre.
Son atolondrados y rompen lo que tienen alrededor suyo. A veces
esto se debe también a su gran espíritu de investigación.
En la fase de alfabetización, a veces algunos de estos niños,
tienen dificultad de hablar y escribir. Acostumbran a invertir letras
y confunden fácilmente la p, q, b y d.
Son impulsivos. No tienen el hábito de reflexionar antes
de actuar. Primero hacen, luego piensan en lo que hicieron.
Son inteligentes, ágiles y creativos, pero presentan bajo
rendimiento escolar debido a su falta de atención y concentración.
Distraídos y aparentemente desinteresados parecen que estuvieran
distraídos pero perciben todos los estímulos a su
alrededor.
No tienen paciencia para escuchar instrucciones hasta el final y
nunca terminan lo que comenzaron como, por ejemplo, las tareas escolares.
Pierden o rompen sus pertenencias con facilidad. Difícilmente
consiguen encontrar su libro o cuaderno a la hora de hacer los deberes
en la casa.
No tienen freno y acostumbran a parece egoístas porque no
tienen paciencia de esperar su turno para hacer o hablar.
Se
puede armar una fórmula con hasta 6 de las esencias florales
que describimos a continuación. Puede pedirla en la farmacia,
en una herboristería que trabaja con esencias florales, o
mejor aún, consultar con un terapeuta floral que hará
una evaluación, personalizando la fórmula.
Es importante recordar que las esencias florales no tienen contraindicaciones,
se pueden dar a cualquier edad y son complementarias con cualquier
otro tratamiento que se esté haciendo.
Flores
de Bach y Flores de California para un equilibrio emocional:
Impatiens calma y estimula a cumplir con las tareas sin presión.
Mustard despierta la mente, estabilizando a los que se sienten bloqueados
por el peso de las emociones negativas como la depresión,
por ejemplo.
Rock Rose propicia el control y el coraje para enfrentar situaciones
cuando se siente terror o pánico..
Agrimony aquieta y serena. Ayuda a superar la angustia y ser realista.
Cerato despierta la sabiduría y ayuda a reconocer y poner
en práctica las potencialidades.
Clematis ancla a tierra para estar en contacto con la realidad.
White Chestnut mejora la concentración.
Chestnut Bud desarrolla la atención, permite cambiar los
hábitos y ayuda a no repetir los errores una y otra vez.
También tranquiliza.
Larch ayuda a resolver el sentimiento de inferioridad y el miedo
al fracaso.
Chamomille calma la inquietud, es bueno para la digestión,
ayuda en dificultades para dormir.
Yarrow para no ser tan sensible y cargarse con la inquietud del
ambiente, lo que mejora la capacidad de concentración.
Buttercup para rescatar la confianza en las propias capacidades.
Lemon para aclarar la mente y estimular el intelecto.
Shasta Daisy ayuda a organizarse. A poder analizar y luego sintetizar.
Vervain junto con Impatiens reducen la irritabilidad, la agitación,
la ansiedad y la impaciencia.
Holly cuando hay celos, envidia, rivalidad, desconfianza y enojo.
Una fórmula con Indian Pink, Chaparral, Lavender y Chamomille
calma y estabiliza.
Madia, Rabbitbrush y Shasta Daisy amplían la concentración
y facilitan el aprendizaje.
Fig aumenta la claridad mental.
Jacaranda calma y da claridad mental a los agitados y dispersos.
Peach Flowered Tea-Tree estabiliza física y psíquicamente.
Sundew coloca a los despistados en la realidad, permite prestar
atención a los detalles, ser más terrenal y vivir
en el presente.
Black-Eyed Susan disminuye la agitación.
Paw Paw confiere interés para estudiar y facilidad para asimilar
información.
Red Lily para aterrizar, enfocarse y vivir en el presente.
Claudia Stern
Lic. en Psicología
Especialista en Terapias Florales
Directora del Centro de Estudios Florales y Naturales
www.floral-center.com
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